Grupo de entrenamiento de triatlón, ciclismo y carrera a pie.

Por Juanjo Martínez

¿El ejercicio físico "sobreesfuerza" al corazón?


Siempre hemos creído que la actividad física era saludable, pero el deporte de competición no. Tristemente es porque muchas veces hemos asociado no sólo las adaptaciones que se producen en nuestro cuerpo, sino también los riesgos que se han llegado a asumir en esas competiciones (hablo de lesiones, dopaje, etc.)

Sin embargo los últimos estudios (1) evidencian que el deporte de resistencia llevado al extremo está relacionado con una mayor esperanza de vida, y aquí os dejo algunas revisiones de artículos. En un estudio (2) realizado con 834 ciclistas que disputaron el Tour de Francia entre los años 1930 y 1964 encontramos un aumento muy significativo en la longevidad media (17%) de los ciclistas en comparación con la población general. La edad en la que el 50% de la población general murió fue 73,5 vs. 81,5 años en los participantes del Tour.

En éste otro (3), sobre 2613 deportistas finlandeses que participaron en los JJOO, Campeonatos de Europa y del Mundo, se observó que la esperanza de vida media en deportes de resistencia era de 75,6 años, mientras que en disciplinas de potencia era de 71,5 respecto a los 69,9 que computaron 1712 adultos sedentarios.

El que probablemente llame más la atención es éste (5). No es un estudio científico, ya que n=2 no arroja datos suficientemente significativos, pero compara dos hermanas de altura/peso similar, una de ellas atleta profesional de 1500m, 26 años, que entrena doble sesión, y la otra ingeniera en telecomunicaciones, 25 años y físicamente sedentaria (a pesar de haber sido deportista de joven. Se monitoriza la FC durante 24h, mientras hacen lo siguiente:

E.D.P. (deportista) 
- Primera sesión: 30’ carrera continua aero extensiva 50-60% VO2máx + estiramientos + rehabilitación 
 - Segunda sesión: 30’ carrera al 70% VO2máx + 3x1K 100-105% VO2máx 
- Resto del día, actividad normal profesional en su casa 

 L.D.P. (sedentaria) 
- Actividad normal profesional en su puesto de trabajo

Los datos los tenéis en la imagen, pero son muy llamativos. Pese al error de computar 5’10” más, el corazón “deportista” latió 78.043 veces (77.774 reales) por 103.386 de su hermana, es decir, ¡más de una cuarta parte menos (-25,4%)!.


Muchos autores apoyan la idea de que un corazón de mayor tamaño (mayor volumen sistólico y mayor GC) permite desarrollar cualquier ejercicio submáximo a un menor porcentaje del VO2max, por lo que experimentan menor percepción de fatiga y menor incremento de la tensión arterial durante cualquier ejercicio (4). Eso nos lleva a tener aumentado el “uso” del sistema cardiorespiratorio durante la actividad física respecto al “soffing”, pero a utilizarlo menos durante el resto del día gracias a una mayor eficiencia. Esto desmonta el mito de que la competición es perjudicial, lo queramos creer o no, pero si algo tenemos MUY claro, es que el sedentarismo es mucho más peligroso.

(1) J.R Ruiz, M.Morán, J.Arenas, A.Lucia. Strenuous endurance exercise improves life expectancy: it's in our genes. Br J Sports Med doi:10.1136/bjsm.2010.075085 
(2) Sanchis-Gomar, Olaso-Gonzalez G, Corella D, Gomez-Cabrera MC, Increased average longevity among the "Tour de France" cyclists. Vina J.Int J Sports Med. 2011 Aug;32:644-7. doi: 10.1055/s-0031-1271711. Epub 2011 May 26.
(3) Sarna S, Sahi T, Koskenvuo M, Kaprio J. Increased life expectancy of world class male athletes. Med Sci Sports Exerc 1993; 25: 237-44. 
(4) Shephard RJ. The athlete´s heart: is big beautiful?. Br J Sports Med 1996; 30: 5-10.
(5) Fuente: G-SE García Verdugo, M.
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